Nicolás Amoroso

Pinturas

"La idea de la pintura, del dibujo yo la tenía desde muy chico, tanto era así que comencé estudiando por correspondencia, en una escuela que estaba en Buenos Aires, venían las clases en un sobre y uno preparaba ahí, de acuerdo a las instrucciones que traía y lo mandaba de regreso, lo calificaban y así ibas haciendo el seguimiento, cuando sucede esto yo tenía 10 años."

Dibujos

Para hablar de la pintura de Amoroso, es necesario antes hacer mención a una parte importante del trabajo de este artista como lo es el dibujo.
Dueño de una buena mano para esto de la plumilla y la tinta, ha presentado ya varias exposiciones compuestas exclusivamente de dibujos.

 
¿Por qué pinto? La primera respuesta sería: no sé hacer otras cosas. Falso. Sé hacerlas y también me interesan mucho. Realicé hace tiempo ya, esa especie de test que Rilke propone al joven que duda de su vocación de poeta. El resultado fue que obtuve la firme convicción de seguir en el sendero del arte en cual oriento mi vida. Hay una cuestión sin embargo, en la que no estoy de acuerdo. Rilke plantea una disyuntiva: se es poeta o se renuncia a la vida. Creo que estaría dispuesto a negociar. Prefiero dejar la pintura y dedicarme íntegramente al cine. Entonces la contradicción podría plantearse en estos términos: si no puedo ser artista prefiero la muerte. Diría que me gustaría ser artesano o de perdida psicoanalista. Uno se entera de muchas historias que en el futuro, una vez perdonado por la irreverencia, podría llegar a filmar o pintar.

Nicolás Amoroso (Las horas que pasan, Museo de Arte Moderno, 1987)